Las cuatro tónicas Original Premium Mixers de Schweppes protagonizan una propuesta insólita de maridaje entre gin tonics, música y tapas de autor.

Una combinación con ritmo, color y sabor que puede disfrutarse en La Cesta de Recoletos, el gastrobar asesorado por los tres ases de Santceloni: Óscar Velasco, David Robledo y Abel Valverde

Cada tónica Original Premium Mixers ha sido específicamente diseñada para combinar con cada tipo de ginebra: Tónica Schweppes Original combina a la perfección con todas las ginebras, mientras que Tónica Schweppes Pimienta Rosa ofrece un sorprendente contraste con las más aromáticas; las ginebras florales resultan ideales con Tónica Schweppes Ginger y Cardamomo y las London Dry Gin, con Tónica Schweppes Azahar y Lavanda para hacer más suave el trago del gin tonic a aquellos que están iniciándose en el mundo de este combinado de moda.

Asesorada por el chef Óscar Velasco, el sumiller David Robledo y el maître Abel Valverde, La Cesta de Recoletos cuenta con todos los ingredientes para hacer del acto gastronómico una experiencia completa de ocio y disfrute: buen ambiente, un servicio atento y amable, copas bien servidas y una carta de tapas y raciones de base tradicional y presentación actual, que permite desde comer o cenar relajadamente hasta hacer un picoteo informal a mediodía o en horario after work. De ella se han seleccionado los cuatro platos que mejor combinan con cuatro gin tonics diferentes, que encuentran su alter ego musical en una lista de canciones elegidas por Abel Valverde para acompasar sus notas organolépticas.

Gin tonic clásico a ritmo de “el boss”

Para los incondicionales del estilo clásico la combinación perfecta la ofrece The LondonNº 1, paradigma de las London Dry Gin, con Tónica Schweppes Original. Un mixer que mantiene la fórmula original del que fuera el primer refresco de la historia añadiendo un plus de lima en su composición, patrón aromático por excelencia del enebro, ingrediente esencial de las ginebras. El resultado es un long drink seco y refrescante, perfecto para disfrutar pausadamente con una sencilla ensalada de vieiras mientras suenan los acordes del  Tougher Than The Rest de Bruce Springsteen. Relax absoluto para cuando no se quiere arriesgar.

“Free faling” con el gin tonic más floral

Para esos momentos en los que se busca escapar de la rutina, la copa perfecta la ofrecen las notas florales de la Tónica Schweppes de Azahar y Lavanda en contrapunto con los matices cítricos de Tanqueray Nº TEN. Un combinado de aromas mediterráneos, que sabe a libertad y que invita a soñar a ritmo del Free Falling de Tom Petty. Y para picar, un ravioli de ternera blanca, tomate y orégano cuyo recorrido organoléptico ofrece un auténtico viaje sensorial por la Toscana italiana…

Intenso y trasgresor para desconectar

Por su parte, la dulzura propia de G’Vine ofrece un sorprendente contraste con las esencias indias y africanas que aporta la Tónica Schweppes de Ginger y Cardamomo a un gin tonic exótico, alegre y trasgresor como el Reptilia de The Strokes. Una intensidad aromática y musical que conviene contrastar con una tapa suave y que permita compartir, como la tosta de burrata, en esos instantes en los que se quiere desconectar.

Rebelde y picante

El punto rebelde del maridaje lo pone la Tónica Schweppes de Pimienta Rosa con Beefeater 24, un gin tonic especiado e intenso, apto para enriquecer las también especiadas notas de la terrina de foie. Una armonía ideal para empezar una de esas noches que no tienen fin y que requiere buena batería, mucha acústica y un ritmo creciente y frenético, como el de su sabor, al estilo del Runaway de Bon Jovi.

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